UBICACIÓN: BOLNUEVO. MAZARRÓN

AÑO: 2018

Una casa que toma posición en el lugar. Desde el estudio queríamos reflexionar, sobre la necesidad imperiosa con la que llegan muchos habitantes de esta zona, la de obtener superficies horizontales infinitas carentes de lugar, cuando la mayoría de ellas tienen topografías que permiten trabajar como se ha podido hacer en este proyecto, integrando la arquitectura en ésta.

Por otro lado, reflexionamos sobre la arquitectura, intentando explorar la combinación de lenguajes arquitectónicos contemporáneos, alejándonos de corrientes y estilos encasillados, obteniendo un resultado sutil, que desde nuestro punto de vista convive armoniosamente. Ubicamos aquellos usos más estáticos y cuantificables en el lenguaje más denso y compacto,  por otro lado, las necesidades de reunión y estar tanto al exterior como al interior se sitúan en la parte de la casa que presenta un lenguaje más ligero, donde la casa no presenta límites con esta topografía y ambiente vegetal del exterior, de forma que el conjunto de la parcela pasa formar parte de ella, domesticando la naturaleza y diluyendo el límite interior y exterior.

La vegetación de árboles, arbustos… generan un oasis doméstico, que mucho le aleja de las construcciones vecinas y de la  zona, permitiendo a los habitantes retomar el contacto, en su propia casa, con la  naturaleza.