SITUACIÓN: BOLNUEVO. MAZARRÓN.

AÑO: 2016

Siempre ha sido objetivo del estudio el indagar otros modelos de familia más allá del “estándar” conocido, entendemos que la evolución de la sociedad se desarrollará hacia una diversidad de vertientes distintas. En este proyecto se realiza un análisis de los modos de habitar de lo que entendemos como “familia contemporánea”, en la que existe una serie de cruces espaciales que van desde el más intimo e incluso puntualmente individual, hasta el más abierto y común, se trabaja con el espacio compartido en distintos grados, concluyendo en una riqueza espacial que funciona como marco arquitectónico del modelo familiar.

También se indaga en la arquitectura con baja huella de carbono, se apuesta por un sistema de construcción masiva en piedra arenisca Albamiel, de ahí el origen del nombre de la casa, como ente principal del proyecto; se estudian sistemas de aislamiento procedentes de materiales naturales tales como el corcho o la posidonia; se prevén sistemas de calefacción basados en la geotermia…

Por otro lado existe una búsqueda de la máxima integración en la ubicación, ya que se realiza un exhaustivo trabajo topográfico, integrando la casa como parte de la ladera donde se ubica, con la finalidad de geometrizar dicha ladera, como hacían griegos o romanos, de forma que el tiempo, termine de rematar el trabajo iniciado por la arquitectura.

La casa disfruta de espacios donde se favorece la interconexión física o virtual, y a su vez en otros se reduce al máximo la posibilidad de establecer dichas conexiones, en búsqueda de generar lugares donde el habitante está sólo consigo mismo.